Posteado por: iebvc | 9 diciembre 2010

EL PADRE AMOROSO

EL PADRE AMOROSO

Jesús también les dijo:

Un hombre tenía dos hijos. Un día, el hijo más joven le dijo a su padre: – Papá, dame la parte de tu propiedad que me toca como herencia. Entonces el padre repartió la herencia entre sus dos hijos.

A los pocos días, el hijo menor vendió lo que su padre le había dado y se fue lejos, a otro país. Allá se dedicó a darse gusto, haciendo lo malo y gastando todo el dinero.

Ya se había quedado sin nada, cuando comenzó a faltar la comida en aquel país, y el joven empezó a pasar hambre. Entonces buscó trabajo, y el hombre que lo empleó lo mandó a cuidar cerdos en su finca. Al joven le daban ganas de comer aunque fuera la comida con que alimentaban a los cerdos, pero nadie se la daba.

Por fin comprendió lo tonto que había sido, y pensó: “En la finca de mi padre los trabajadores tienen toda la comida que desean, y yo aquí me estoy muriendo de hambre. Volveré a mi casa, y apenas llegue, le diré a mi padre que me he portado muy mal con Dios y con él. Le diré que no merezco ser su hijo, pero que me dé empleo y que me trate como a cualquiera de sus trabajadores”. Entonces regresó a la casa de su padre.

Cuando todavía estaba lejos, su padre corrió hacia él lleno de amor, y lo recibió con abrazos y besos.

El joven empezó a decirle: – ¡Papá, me he portado muy mal contra Dios y contra ti! Ya no merezco ser tu hijo.

Pero antes de que el muchacho terminara de hablar, el padre llamó a los sirvientes y les dijo: -¡Pronto! Traigan la mejor ropa y vístanlo. Pónganle un anillo, y también sandalias. ¡Maten el ternero más gordo y hagamos una gran fiesta, porque mi hijo ha regresado! Es como si hubiera muerto, y ha vuelto a vivir. Se había perdido y lo hemos encontrado.

Y COMENZÓ LA FIESTA

Lucas 15:11-32

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Posteado por: iebvc | 22 noviembre 2010

La moneda

La moneda

Jesús les puso otro ejemplo:

– ¿Qué haría una mujer que con mucho cuidado guardó diez monedas, y de pronto se da cuenta de que ha perdido una de ellas?

De inmediato prendería las luces, y se pondría a barrer la casa, buscando en todos los rincones hasta encontrarla.

Y cuando la encuentre, invitará a sus amigas y vecinas y les dirá: – ¡Vengan a mi casa y alégrense conmigo! ¡Ya encontré la moneda que había perdido!

De la misma manera, los ángeles de Dios hacen fiesta cuando alguien se vuelve a Dios.

Lucas 15:8-10

Posteado por: iebvc | 30 septiembre 2010

LA OVEJA

LA OVEJA

Mientras Jesús enseñaba, se le acercaron muchos de los que cobraban impuestos para el gobierno de Roma, y otras personas a quienes los fariseos consideraban gente de mala fama.

Al ver esto, los fariseos y los maestros de la Ley comenzaron a criticar a Jesús, y decían: “Este hombre es amigo de los pecadores, y hasta come con ellos”.

Al oír eso, Jesús les puso este ejemplo:

Si alguno de ustedes tiene cien ovejas y se da cuenta de que ha perdido una, ¿acaso no deja las otras noventa y nueve en el campo y se va a buscar la oveja perdida? Y cuando la encuentra, la pone en sus hombros y vuelve muy contento con ella. Después, llama a sus amigos y vecinos y les dice: “¡Vengan a mi casa y alégrense conmigo! ¡Ya encontré la oveja que había perdido!”

“De la misma manera, hay más alegría allá en el cielo por una de estas personas que se vuelve a Dios, que por noventa y nueve personas buenas que no necesitan volverse a él”.

Lucas 15:1-7

Posteado por: iebvc | 6 septiembre 2010

La entrada estrecha

LA ENTRADA ESTRECHA

La entrada que lleva a la perdición es ancha.

El camino hacia allá es fácil de seguir.

¡Mucha gente pasa por esa entrada!

Pero la entrada que lleva a la vida es muy

estrecha.

El camino hacia allá es muy difícil de seguir.

Por eso, son pocos los que la encuentran.

Entren por la entrada estrecha, pues ella

nos lleva a la vida.

– Mateo 7:13-14-

Posteado por: iebvc | 17 agosto 2010

EL TESORO ESCONDIDO

EL TESORO ESCONDIDO

Con el reino de Dios pasa lo mismo que

cuando alguien encuentra un tesoro

escondido en un terreno, y lo vuelve a

esconder. Después va muy alegre a

vender todo lo que tiene para comprar

el terreno y quedarse con el tesoro.

LA JOYA FINA

El reino de Dios también se parece a

un comerciante que compra joyas

finas. Cuando encuentra una joya

muy valiosa, vende todo lo que tiene

y va y la compra.

LA RED DE PESCAR

El reino de Dios se parece a una red de pescar.  Los pescadores echan la red al mar, y en ella recogen toda clase de peces. Cuando la red ya está llena, la sacan a la orilla y se sientan a separar los pescados.  Guardan los buenos en una canasta y tiran los malos.

Así también sucederá cuando llegue el fin del mundo: Los ángeles saldrán a separar a las personas buenas de las malas. A las malas las echarán en el infierno, y allí tendrán tanto horror que llorarán y rechinarán los dientes.

MATEO 13:44-50

Posteado por: iebvc | 21 julio 2010

Los tres panes

LUCAS 11:5-9

También les dijo:

Supongamos que, a medianoche, uno de ustedes va a la casa de un amigo y le dice:     – Vecino, por favor, préstame tres panes. Un amigo mío vino de viaje; va a quedarse en mi casa y no tengo nada para darle de comer. Supongamos también que el vecino le responda así:  – ¡No me molestes! La puerta ya está cerrada con llave, y mi familia y yo estamos acostados. No puedo levantarme a darte los panes

Si el otro sigue insistiendo, de seguro el vecino le dará lo que necesite, no tanto porque aquel sea su amigo, sino para no ser avergonzado ante el pueblo.

Por eso les digo esto: pidan a Dios y él les dará; hablen con Dios y encontrarán lo que buscan; llámenlo y él los atenderá. Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido.

Posteado por: iebvc | 25 febrero 2010

El sembrador

EL SEMBRADOR

Mateo 13:3-9.

Jesús les enseñó muchas cosas por medio de ejemplos y comparaciones. Les puso esta comparación:

“Un agricultor salió a sembrar trigo. Mientras sembraba, algunas semillas cayeron en el camino. Poco después vinieron unos pájaros y se las comieron.

“Otras semillas cayeron en un terreno con muchas piedras y poca tierra. Allí pronto brotaron plantas de trigo, pues la tierra era poco profunda. Pero las plantas no vivieron mucho tiempo porque no tenían buenas raíces, y se quemaron cuando salió el sol.

“Otras semillas cayeron entre espinos. Cuando los espinos crecieron, apretaron las espigas de trigo y no las dejaron crecer.

“Pero otras semillas cayeron en tierra buena y produjeron una cosecha excelente. En algunos casos, las semillas sembradas produjeron espigas con cien semillas, otras produjeron espigas con sesenta semillas, y otras produjeron espigas con treinta semillas.

“¡Ustedes, si en verdad tienen oídos, presten mucha atención!”

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Posteado por: iebvc | 11 febrero 2010

El hombre rico

EL HOMBRE RICO

Lucas 12:15-21

Jesús… Miró entonces a los que estaban allí y les dijo: -“¡No vivan siempre deseando tener más y más! No por ser dueños de muchas cosas se vive una vida larga y feliz”.

Y en seguida Jesús les puso este ejemplo: “Las tierras de un hombre muy rico habían dado una gran cosecha. Era tanto lo que se había recogido, que el rico no sabía dónde guardar los granos.

Pero después de pensarlo dijo: -“Ya sé lo que haré. Destruiré mis viejos graneros y mandaré a construir unos mucho más grandes. Allí guardaré lo que he cosechado y todo lo que tengo. Después me diré: ¡Ya tienes suficiente para vivir muchos años! ¡Come, bebe, diviértete y disfruta de la vida lo más que puedas!”

Pero Dios le dijo: -“¡Qué tonto eres! Esta misma noche vas a morir, y otros disfrutarán de todo esto que has guardado”.

Así les pasa a todos los que amontonan riquezas para sí mismos. Creen que son ricos, pero ante Dios en realidad son pobres”.

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Posteado por: iebvc | 22 enero 2010

El que no quiso perdonar

EL QUE NO QUISO PERDONAR

Mateo 18:23-35

“En el reino de Dios sucede algo parecido a lo que sucedió cierta vez en un país. El rey mandó llamar a sus empleados para que le informaran cómo andaban sus negocios y para que le pagaran todo lo que le debían.

“Cuando comenzó a sacar cuentas, le llevaron un empleado que le debía sesenta millones de monedas de plata. Como el empleado no tenía dinero para pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa y sus hijos, y que vendieran también todo lo que tenía. Así, con el dinero de esa venta, la deuda quedaría pagada.

“Pero el empleado se arrodilló delante del rey y le suplicó: “Señor, deme usted un poco más de tiempo y le pagaré todo lo que le debo”.


“El rey sintió compasión de su empleado y le dijo: “Vete tranquilo; te perdono todo lo que me debes”.

“Al salir del palacio del rey, ese empleado se encontró con un compañero que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y le dijo: “¡Págame ahora mismo lo que me debes!”

“El compañero se arrodilló delante de él y le suplicó: “Dame un poco más de tiempo y te lo pagaré todo”.

“Pero él no quiso, y mandó que lo metieran en la cárcel hasta que pagara el dinero que le debía.

“Los otros compañeros, al ver lo que había pasado, se molestaron mucho y fueron a contárselo al rey.

“Entonces el rey mandó llamar a aquel empleado y le dijo: “¡Qué malvado eres! Te perdoné todo lo que me debías, porque me lo suplicaste. ¿Por qué no tuviste compasión de tu compañero, así como yo la tuve de ti?”

“El rey se puso furioso y ordenó que castigaran a ese empleado hasta que pagara todo lo que le debía.

Jesús terminó diciendo: “Lo mismo hará mi Padre que está en el cielo con cada uno de ustedes, si no perdonan sinceramente a su hermano”.

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Posteado por: iebvc | 9 enero 2010

La higuera estéril

LA HIGUERA ESTÉRIL

Lucas 13:6-9

Además, Jesús les puso este ejemplo:

Un hombre había sembrado una higuera en su viñedo. Un día, fue a ver si el árbol tenía higos, pero no encontró ninguno. Entonces le dijo al encargado del viñedo:

-“Tres años seguidos he venido a ver si esta higuera ya tiene higos, y nunca encuentro nada. Córtala, pues sólo está ocupando terreno”.

El encargado le dijo:

-“Señor, deje usted la higuera un año más. Aflojaré la tierra a su alrededor, y le pondré abono. Si el próximo año da higos, la dejará vivir; si no, puede ordenar que la corten”.

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